Además las cosas no son buenas o malas, sino que son buenas o malas para algo o para alguien: tanto cooperación como competencia pueden ser buenas para algunos y malas para otros. En efecto, en el caso de las universidades que están dando las mismas carreras, una logra un mayor nivel de diferenciación por la tecnología que utiliza para dar su servicio educativo. En algunos casos pueden darse ambos fenómenos: los boxeadores intentan hacerse daño y ganar un trofeo que el otro pierde; los machos pelean, se causan heridas hasta que uno se rinde, y el vencedor se aparea en exclusiva con las hembras. ¿Por qué es importante la competencia lingüística? Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios. El fracaso o la ruptura de la cooperación puede ser muy costoso y doloroso, incluso llevando del amor al odio (proceso típico en relaciones afectivas sexuales y otras alianzas rotas o traicionadas). Ambos tipos requieren de una adecuada coordinación para que la cooperación sea efectiva y eficiente. El mundo se globalizó y se hizo más fuerte el entorno competitivo para las empresas, provocando que se empezaran a preocupar por la capacitación del factor humano. La cooperación se realiza cuando se espera que sea eficiente, beneficiosa, que incremente los rendimientos del trabajo aislado o autónomo, que aproveche sinergias. Incluso en los conflictos violentos es posible recurrir a algún tipo de reglas (que luego pueden cumplirse o no) para intentar reducir los daños posibles, como es el caso de las leyes de la guerra (qué hacer con los prisioneros, los heridos, los civiles; qué tipo de armas usar). 2. La cooperación no siempre es beneficiosa porque aunque es posible conseguir más al cooperar varios agentes, ese resultado hay que repartirlo o dividirlo entre más individuos, y la cooperación no siempre es más eficiente porque tiene costes de búsqueda (encontrar al cooperador, comprobar competencia y fiabilidad) y coordinación (costes de transacción, de gestión, de vigilancia, de contabilidad). La división del trabajo puede incrementar los rendimientos del mismo porque permite a los agentes descansar de una tarea mientras realizan otra (cavar una madriguera, vigilar en busca de peligros, cuidar de las crías, buscar alimento), o porque los agentes pueden entrenarse y especializarse en una función concreta; los trabajadores humanos además pueden producir y aprender a usar herramientas específicas para muy diversas tareas (bienes de capital duraderos). Las interacciones cooperativas y competitivas pueden combinarse de múltiples formas y anidarse en múltiples niveles de forma recursiva: es posible cooperar con unos para competir con otros (soldados en ejércitos rivales), competir con unos para cooperar con otros (candidatos a un puesto de trabajo en una empresa), cooperar con unos para cooperar con otros (diversas unidades a diferentes niveles dentro de la jerarquía de un ejército o empresa), o competir con unos para competir con otros (partidos entre deportistas en un torneo por eliminatorias). ¿Deseas suscribirte al boletín de novedades. La cooperación puede requerir algún tipo de negociación para acordar qué recibe y da cada parte, cuáles son las condiciones de la cooperación. Las condiciones de la cooperación pueden formalizarse mediante un contrato o sistema de reglas. Los grupos no son sólo unidades internamente cooperativas: externamente suelen ser unidades competitivas contra otros grupos, especialmente en el caso de los seres humanos y la guerra. Sobre todo, se puede hablar de competencia directa cuando las empresas emplean estrategias de producción, marketing y comercialización muy similares como el caso de las empresas automotrices como Toyota y Hyundai. Aunque no todas las relaciones entre agentes son estrictamente de cooperación o competencia, muchas sí lo son porque quienes dan ayuda no suelen hacerlo gratis sino que les interesa recibir algo valioso a cambio de los costes asumidos (reciprocidad), y quienes son agredidos suelen intentar defenderse de su agresor para conseguir sobrevivir: la ayuda unilateral se transforma en cooperación, y el daño unilateral se transforma en competencia. La cooperación no siempre es buena para todos, porque es posible cooperar con unos para competir contra otros y dañar a esos otros; y la competencia no siempre es mala para todos, porque es posible competir contra unos para servir a otros y cooperar con esos otros. Definición de Competencia. Ejemplos de mercados en competencia monopolística. La competencia puede ser violenta (conflicto entre depredador y presa, combate entre machos que pelean por hembras) o no violenta (comercios que buscan clientes, machos de aves que intentan atraer a las hembras mostrando sus cualidades como belleza o habilidad para el canto, el baile o la construcción de nidos). La cooperación puede realizarse mediante la unión de esfuerzos iguales o mediante la división en funciones diferentes complementarias. competencia. Aunque la competencia implica la posibilidad de perder o sufrir daños, el acicate de la competición, el espíritu competitivo, el deseo de igualar o superar a otros, pueden servir de estímulo para mejorar las capacidades propias y así ser más apto, competente y competitivo. La competencia directa dentro de un mercado es el conjunto de empresas que producen productos que pueden resultar productos similares o iguales.